lunes, 20 de junio de 2011

Lecciones Del Caso Peruano...


La realidad latinoamericana es muy parecida en todos los países que la forman. En esta entrada publicamos íntegro un análisis del intelectual peruano y premio nóbel de literatura Mario Vargas Llosa, que por cierto, no son del total agrado nuestro sus tradicionales declaraciones políticas, pero en esta ocasión nos identificamos plenamente con ellas.

La Derrota Del Fascismo


La victoria de Ollanta Humala en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, el último 5 de junio, ha salvado al Perú de la instalación de una dictadura que, amparada por una mayoría electoral, hubiera exonerado al régimen de Fujimori y Montesinos (1990-2000) de los crímenes y robos que cometió, así como de los atropellos a la Constitución y a las leyes que marcaron ese decenio. Y hubiera devuelto al poder a los 77 civiles y militares que, por delitos perpetrados en esos años, cumplen prisión o se encuentran procesados. Por la más pacífica y civilizada de las formas –un proceso electoral– el fascismo hubiera resucitado en el Perú.

“Fascismo” es una palabra que ha sido usada con tanta ligereza por la izquierda, más como un conjuro o un insulto contra el adversario que como un concepto político preciso, que a muchos parecerá una etiqueta sin mayor significación para designar a una típica dictadura tercermundista. No lo fue, sino algo más profundo, complejo y totalizador que esos tradicionales golpes de Estado en que un caudillo moviliza los cuarteles, trepa al poder, se llena los bolsillos y los de sus compinches, hasta que, repelido por un país esquilmado hasta la ruina, se da a la fuga.


El régimen de Fujimori y Montesinos –da vergüenza decirlo– fue popular. Contó con la solidaridad de la clase empresarial por su política de libre mercado y la bonanza que trajo la subida de los precios de las materias primas, y de amplios sectores de las clases medias por los golpes asestados a Sendero Luminoso y al Movimiento Revolucionario Túpac Amaru, cuyas acciones terroristas –apagones, secuestros, cupos, bombas, asesinatos– las tenían en la inseguridad y el pánico. Sectores rurales y lumpen fueron ganados mediante políticas asistencialistas de repartos y dádivas. Quienes denunciaron los atropellos a los derechos humanos, las torturas, desapariciones y aniquilamiento masivo de  campesinos, trabajadores y estudiantes acusados (falsamente en la mayoría de los casos) de colaborar con el terrorismo, fueron perseguidos e intimidados, y sufrieron toda clase de represalias. Montesinos prohijó la floración de una “prensa chicha” inmunda, cuya razón de ser era hundir en el oprobio a los opositores mediante escándalos fabricados.

Los medios de comunicación fueron sobornados, extorsionados y neutralizados, de modo que el régimen sólo contó con una oposición en la prensa minimizada y en sordina, la necesaria para jactarse de respetar la libertad de crítica. Periodistas y dueños de medios de comunicación eran convocados por Montesinos a su oscura cueva del Servicio de Inteligencia, donde no sólo se les pagaba su complicidad con bolsas de dólares, también se les filmaba a escondidas para que quedaran pruebas gráficas de su vileza. Por allí pasaban empresarios, jueces, políticos, militares, periodistas, representantes de todo el espectro profesional y social. Todos salían con su regalo bajo el brazo, encanallado y contento.

La Constitución y las leyes fueron adaptadas a las necesidades del dictador, a fin de que él y sus cómplices parlamentarios pudieran reelegirse con comodidad. Las pillerías no tenían límite y llegaron a batir todas las marcas de la historia peruana de la corrupción. Ventas de armas ilícitas, negocios con narcotraficantes a quienes la dictadura abrió de par en par las puertas de la selva para que sus avionetas vinieran a llevarse la pasta básica de cocaína, comisiones elevadas en todas las grandes operaciones comerciales e industriales, hasta sumar en diez años de impunidad la asombrosa suma de unos seis mil millones de dólares, según cálculos de la Procuraduría que, al volver la democracia, investigó los tráficos ilícitos durante el decenio.


Esto es, en apretado resumen, lo que iba a retornar al Perú con los votos de los peruanos si ganaba las elecciones la señora Keiko Fujimori. Es decir, el fascismo del siglo XXI. Este ya no se encarna en esvásticas, saludo imperial, paso de ganso y un caudillo histérico vomitando injurias racistas en lo alto de una tribuna. Sino, exactamente, en lo que  representó en el Perú, de 1990 a 2000, el gobierno de Fujimori. Una pandilla de desalmados voraces que, aliados con empresarios sin moral, periodistas canallas, pistoleros y sicarios, y la ignorancia de amplios sectores de la sociedad, instala un régimen de intimidación, brutalidad, demagogia, soborno y corrupción, que, simulando garantizar la paz social, se eterniza en el poder.

El triunfo de Ollanta Humala ha mostrado que todavía quedaba en el Perú una mayoría no maleada por tantos años de iniquidad y perversión de los valores cívicos. Que esta mayoría fuera apenas de tres puntos pone los pelos de punta, pues indica que las bases de sustentación de la democracia son muy débiles y que hay en el país casi una mitad de electores que prefiere vivir bajo una satrapía que en libertad. Es una de las grandes tareas que tiene ahora en sus manos el gobierno de Humala. La regeneración moral y política de una nación a la que, el terrorismo de un lado y, del otro, una dictadura integral, han conducido a tal extravío ideológico que buena parte de él añora el régimen autoritario que padeció durante diez años.

Un rasgo particularmente triste de esta campaña electoral ha sido la alineación con la opción de la dictadura del llamado sector A, es decir la gente más próspera y mejor educada del Perú, la que pasó por los excelentes colegios donde se aprende el inglés, la que envía a sus hijos a estudiar a Estados Unidos, esa “elite” convencida de que la cultura cabe en dos palabras: whisky y Miami. Aterrados con los embustes que fabricaron sus propios diarios, radios y canales de televisión, que Ollanta Humala reproduciría en el Perú la política de estatizaciones e intervencionismo económico que ha arruinado a Venezuela, desencadenaron una campaña de intoxicación, calumnias e infamias indescriptibles para cerrarle el paso al candidato de Gana Perú, que incluyó, por supuesto, despidos y amenazas a los periodistas más independientes y capaces. 


Que estos, sin dejarse amedrentar, resistieran las amenazas y lucharan, poniendo en juego su supervivencia profesional, para abrir resquicios en los medios donde pudiera expresarse el adversario, ha sido uno de los hechos más dignos de esta campaña (por ejemplo, destaco la labor realizada por la publicación digital la mula). Así como fue uno de los más indignos el papel desempeñado en ella por el arzobispo de Lima, el cardenal Cipriani, del Opus Dei, uno de los pilares de la dictadura fujimontesinista, que me honró haciendo leer en los púlpitos de las iglesias de Lima, en la misa del domingo, un panfleto atacándome por haberlo denunciado de callar cuando Fujimori hacía esterilizar, engañándolas, a cerca de trescientas mil campesinas, muchas de las cuales murieron desangradas en esa infame operación. 

¿Y ahora, qué va a pasar? Leo en El Comercio, el diario del grupo que superó todas las formas de la infamia en su campaña contra Ollanta Humala, un editorial escrito con gran moderación y, se diría, con entusiasmo, por la política económica que se propone aplicar el nuevo Presidente, la que ha sido celebrada también, en un programa televisivo, por directivos de la confederación de empresarios, uno de los cuales afirmó: “En el Perú lo que falta es una política social”. ¿Qué ha ocurrido para que todos se volvieran humalistas de pronto? El nuevo Presidente sólo ha repetido en estos días lo que dijo a lo largo de toda su campaña: que respetaría las empresas y las políticas de mercado, que su modelo no era Venezuela sino Brasil, pues sabía muy bien  que el desarrollo debía continuar para que la lucha contra la pobreza y la exclusión fuera eficaz. 

Desde luego, es preferible que los nostálgicos de la dictadura escondan ahora los colmillos y ronroneen, cariñosos, a las puertas del nuevo gobierno. Pero no hay que tomarlos en serio. Su visión es pequeñita, mezquina e interesada, como lo demostraron en estos últimos meses. Y, sobre todo, no hay que creerles cuando hablan de libertad y democracia, palabras a las que sólo recurren cuando se sienten amenazados. El sistema de libre empresa y de mercado vale más que ellos y por eso el nuevo gobierno debe mantenerlo y perfeccionarlo, abriéndolo a nuevos empresarios, que entiendan por fin y para siempre que la libertad económica no es separable de la libertad política y de la libertad social, y que la igualdad de oportunidades es un principio irrenunciable en todo sistema genuinamente democrático. Si el gobierno de Ollanta Humala lo entiende así y procede en consecuencia, por fin tendremos, como en Chile, Uruguay y Brasil, una izquierda genuinamente democrática y liberal y el Perú no volverá a correr el riesgo que ha corrido en estos meses, de volver a empantanarse en el atraso y la barbarie de una dictadura.


sábado, 11 de junio de 2011

Atraso Capitalista y Pobreza en America Latina...



Personas con vocación intelectual, con manifiesta preocupación sobre la situación política y económica que viven estos países latinoamericanos y sobre la migración que padecemos, escriben muy buenos artículos en periódicos locales. Algunos dicen que la situación de pobreza que sufrimos se debe a la corrupción política, otros que a la falta de planes a mediano y largo plazo, los más dedicados se apoyan en la historia para llegar a sus conclusiones. Lamentablemente debemos decir que en muchos de estos intelectuales la ilusión gobierna sus razonamientos. No podemos hablar de las sociedades tomando en cuenta al hombre que no la habita, debemos medirla en función del hombre que es, que la conforma. 

El sistema capitalista se desarrolla basado en la acumulación de capital, el paradigma central hacia donde básicamente ha caminado, luego de la segunda guerra mundial y gracias –entre otras-  a la enseñanza dejada por la aplicación del plan Marshal en Europa, es hacia el control total de los Estados nacionales por parte de oligarquías financieras que en sus inicios y desarrollo eran nacionales pero que con los beneficios obtenidos en esa increíble operación financiera pasaron a ser internacionales, y no solo eso, sino que se han convertido en cuasi dueñas de otros estados por la dependencia obligatoria que tienen de las instituciones financieras internacionales tipo Fondo monetario Internacional y Banco Mundial, surgidas ambas en la conferencia de Bretton Woods.


El hecho de que el dólar norteamericano sea la moneda del mercado internacional - obviemos el euro- y que los vaivenes de esa moneda y su política monetaria sean administrados únicamente por los Estados Unidos, consiguió que la oligarquía financiera de ese país y de los demás países desarrollados pasara de ser millonaria a billonaria (billón anglosajón), moviendo todo el aparato productivo mundial, en otras palabras, adueñándose de la llamada economía real. En medio de todas esas vicisitudes estamos los países latinoamericanos, que con excepción de Brasil, México y Argentina a principio del siglo XX todavía éramos estados en los inicios de la fase comercial capitalista. El desarrollo vertiginoso del siglo pasado nos encontró en formación y esa es la razón principal del atraso en que vivimos los habitantes de los países que conformamos el tercer mundo en el continente americano. 

Sobre la migración me limito a reproducir un comentario que hice en un blog amigo, que por cierto, con esta son dos las entradas en las que hago copy-paste del mismo sitio.


"Los países latinoamericanos – todos- nos vimos envueltos en una trampa que con el paso del tiempo pasó a convertirse en migración; las poblaciones campesinas emigraron hacia las ciudades, pero no encontraron, gracias al atraso socioeconómico de estas sociedades, puestos de trabajos, sino que estas personas humildes, se dedicaron a hacer de todo en las calles de dios para poder subsistir; pero ni las ciudades (que no eran tales) lograron llenar sus expectativas de una mejor vida. Los bajos ingresos no facilitaban la adquisición de viviendas y pasaron a construir casuchas de materiales recogidos en los vertederos de basura, creando los barrios pobres o favelas, como les llaman en Brasil, a orillas de los ríos, en las colinas periféricas etc... En los países desarrollados, una gran parte de esa migración de campesinos a las ciudades fue acogida por la industria floreciente de la época. La manera tan tardía que llegó el capitalismo a estos países, y especialmente a los de centro América y el caribe, es la causa fundamental de la emigración que tenemos. Una juventud sin posibilidad de tener radios, televisores, pantalones y camisas de moda, vehículos cómodos, apartamentos limpios donde vivir, etc. y con una publicidad cada segundo, minuto, cada hora, día, noche, semana, mes, año, durante décadas, generando ansias alocadas en su cerebro, no podía tener otro resultado que la huida hacia los países donde se puede vivir mejor y disfrutar en el corto periodo de vida que todos tenemos, de esas cosas que el desarrollo nos impone con el bombardeo publicitario y que nuestros bolsillos nos niegan.


El racismo y la xenofobia son alimentados por esa realidad. Antes los negros y latinos, amarillos etc., estábamos a distancia, ahora estamos en el apartamento de al lado."

lunes, 6 de junio de 2011

Clase Media E Indignados...


En conversaciones con grupos de amigos sobre las manifestaciones masivas de los llamados indignados en España, mantengo siempre la idea de que hay que tener una perspectiva histórica de los hechos, que no podemos verlos y analizarlos únicamente por su efecto inmediato. A continuación le doy mi opinión a mis amigos y la comparto con los seguidores de este, mi modesto blog.


De un comentario mio en el popular blog Misterios al Descubierto


"Siesp dice

“Hemos ganado la calle pero no hemos ganado el poder. Y así no vamos más que al aznarato.”

Soy... dice
La clase media tiende a reaccionar radicalizandose en sus posiciones políticas, se torna participativa y en ocasiones violenta si su nivel de vida se ve en peligro. Ejemplos tienen de sobre-sic- en Europa. Hay una crisis económica internacional, los efectos están prolongandose más allá de lo proyectado – yo siempre he creido que los economistas del imperio mentian sobre el tiempo de duración de la crisis- y por eso vemos a la clase media de España en movilización, a la de Grecia…
En los afanes del activismo político, bregando con gente de diferentes estratos sociales, en el cuarto de siglo que me mantuve activo en el partidarismo en mi país, observé que la gente, la población en general, no quiere conciencia, quieren dinero en los bolsillos para consumir y especialmente la botarata clase media no cede, no tiene sensibilidad con nada, y en tiempos de relativa estabilidad económica parece ausente a los problemas sociales de los demás. Un dia llega la cíclica crisis y ya no puede cambiar el automóvil cada dos años, no puede pensar en vivir en un piso mejor, no puede comprar las mil cosas que no necesita, y entonces se lanza a las calles supuestamente en contra de lo establecido.
Con esto que digo no creo estar opinando sobre la problemática de España, la idea es recordar que no hay mucha diferencia en la reacción social con otras que han sucedido en el pasado. de todas formas disculpame si se siente intromisión, no es la intención."
PD. No pedí permisos para copiar el comentario del blog amigo, pero me apoyo en que en una ocasión aceptó que tomara algunas de sus entradas sin consultárselo previamente.

sábado, 4 de junio de 2011

Combatiendo Mitos Con Conocimiento, A Través De Internet...



En internet, entre tantos datos, informaciones, conocimiento, entretenimientos ofrecidos a los cibernautas en los últimos quince años, está planteado un debate que crece como verdolaga, como decimos en mi país, sobre un tema que sin este medio no tendría posibilidad de expandirse democráticamente; la necesidad que siente un público masivo de intelectuales no tan conocidos unos y no conocidos otros por la sociedad en que viven, de expresar públicamente, sin ataduras de ningún tipo su visión sobre el mundo, su defensa de los principios y métodos en que se apoya la ciencia, la funcionalidad para explicar los fenómenos del mundo que nos rodea de las ideas falsables !gratuitamente!.

Los blogs han tomado la delantera en estos temas; los debates masivos, hasta hace poco impensables incluso en países del primer mundo, los vemos diariamente en una lluvia de comunidades virtuales. Este triunfo de la democracia, gracias a que no es posible, ni hay interés – ¿o sí?- en la censura, surtirá su efecto en muchas personas ansiosas de conocer y en la juventud naciente que podrá apreciar con su estudio y dedicación la postura científica correcta sobre temas como metafísica, religión, creencias, etc.

Las cosas no están tan mal después de todo. A pesar de la crisis económica que nos trapea, avanzamos. Prometo dar una pequeña, pero sustancial lista de blogs que son en realidad foros de divulgación gratuita del conocimiento y del debate de las ideas; a ver si la juventud académica de mi país y de otros paises de nivel socioeconómico parecido, se motiva.

miércoles, 1 de junio de 2011

Desarrollo De La Mujer Hispana... (II)



En el siglo XIX la iglesia tenía un peso determinante en la educación; obedeciendo a la tradición católica, la mujer existía para atender a su esposo, educar a sus hijos, lidiar con las labores domésticas, procurar mantener las llamadas “buenas costumbres” etc., todo un accionar apoyado en un discurso ideológico dominante. De ahí que la educación de la mujer estaba dirigida a que sea piadosa y conocedora al detalle de los menesteres cotidianos, pero no orientados a la sabiduría, al conocimiento de las ciencias, a la emancipación profesional y social como persona. 

En el proyecto de decreto sobre el arreglo de la enseñanza pública del 7 de marzo de 1814, En España, país líder de todos los que hablamos el idioma de Cervantes, en sus artículos 115 y 116 del título XII hablando sobre la educación de la mujer se lee:

“Art. 115. Se establecerán escuelas públicas, en que se enseñe a las niñas a leer y a escribir, y a las adultas las labores y habilidades propias de su sexo. 

Art. 116. El Gobierno encargará a las Diputaciones provinciales que propongan el número de estas escuelas que deban establecerse en su respectiva provincia, los parajes en que deban situarse, su dotación y arreglo." 


Por “labores y habilidades propias de su sexo” además de la enseñanza cristiana, están los oficios de bordar, coser, cocinar, tejer, etc. Queda claro que la mujer era alfabetizada con el interés único de ser sujeto del hombre en la sociedad. Googleando me tope con el plan general de instrucción pública del 4 de agosto de 1836  y con la para mi desconocida leyMoyano del 9 de septiembre de 1857. En el plan general de instrucción pública artículo 26 del capítulo III, del título I leemos:

Art. 21. “Se establecerán escuelas separadas para las niñas donde quiera que los recursos lo permitan, acomodando la enseñanza en estas escuelas a las correspondientes elementales y superiores de niños, pero con las modificaciones y en la forma conveniente al sexo. El establecimiento de estas escuelas, su régimen y gobierno, provisión de maestras, &c., serán objeto de un decreto especial."

En la ley Moyano en el artículo 5to del título 1ero de la sección 1era se dice:

Art. 5. En las enseñanzas elemental y superior de las niñas se omitirán los estudios de que tratan el párrafo sexto del art. 2º y los párrafos primero y tercero del art. 4º, reemplazándose con: 

Primero. Labores propias del sexo.
Segundo. Elementos de Dibujo aplicado a las mismas labores.
Tercero. Ligeras nociones de higiene doméstica.

Basta con estas citas para tener una idea clarísima de la situación que vivieron las mujeres hasta hace poco más de cien años.



En América Latina la mujer padeció el mismo tipo de discriminación, ajustada esta al nivel de atraso de estos pueblos. Por eso vemos que la emancipación académica de nuestras mujeres inicia en la madre patria. La discriminación del sexo femenino no se debió únicamente al peso de las ideas religiosas ni al peso del catolicismo en el desempeño del estado; también se debió a que el capitalismo, como medio de producción dominante llegó de manera tardía a España y que no decir a Latinoamérica; los medios de producción necesitaban mayor mano de obra cualificada, un público consumidor más numeroso, por eso, entre otras razones, la entrada de la mujer a las academias avanzadas, coincide con la participación masiva de estas en el proceso productivo de acumulación originaria de capital.

domingo, 29 de mayo de 2011

Desarrollo De La Mujer Hispana... (I)


Las mujeres de habla hispana han logrado un avance extraordinario en corto tiempo en todos los renglones de la vida social, económica y política. En un tiempo tan tardío como 1893, en nueva Zelanda, las mujeres consiguieron el derecho al sufragio universal; en estados unidos las mujeres blancas lo consiguieron en 1920 y en el 1965 las negras y mulatas, en España las féminas ejercieron este derecho en el año  1931, tuvo una pausa forzada debido a la dictadora franquista, pero luego fue retomado en el 1977. 


El primer país de Latinoamérica donde las mujeres consiguieron su derecho a elegir fue Uruguay en 1917. En el campo académico las mujeres inician su entrada a las universidades a final de la década de 1870. Cuando leí, hace años, en un periódico local el caso de  María Elena masseras la primera mujer española que logro inscribirse en una universidad, en el año 1875, el caso me pareció bien ejemplarizador; tuvo que pedir permiso al rey para tomar examen  de segunda enseñanza y luego matricularse. La Dra. Laura López de la Cruz, profesora de derecho en una Universidad de España cita de la revista el siglo médico la siguiente situación:

  • Al abrirse la matrícula del presente curso académico, se inscribió en la asignatura de Terapéutica una señorita que tenía ya aprobada la de Anatomía. Hará próximamente un mes y medio, pasando lista el Sr. Carbó, catedrático de la primera de las expresadas asignaturas, nombró a la discípula en cuestión. Esto produjo una gran sorpresa entre todos los alumnos, y entonces dijo el profesor que la señorita de que se trata se halla inscrita como alumna y que tenía por lo mismo la obligación de asistir a clase si quería optar a los exámenes ordinarios. Sabedora, sin duda, dicha señorita de la indicación hecha por el Sr. Carbó, decidióse a asistir a la cátedra y el día 14 al entrar el profesor de Terapéutica en el local designado para las explicaciones de dicha asignatura, llevaba a su lado a la bella matriculada. La sorpresa que se apoderó de los escolares allí reunidos al ver a su condiscípula, a la que saludaron con una salva de aplausos, ya pueden figurarse nuestros lectores. Desde dicho día 14 la indicada señorita, a la que acompaña su hermano, también alumno de medicina, continúa concurriendo a la cátedra, tomando asiento al lado del Sr, Carbó. Excusamos manifestar que este incidente ha aumentado la asistencia a la cátedra indicada. (El siglo médico, No. 1165, 23 de abril de 1876, pp. 271-272).


Continuemos leyendo lo que dice la Dra. Laura López de la Cruz en su magnífico ensayo

"Expresiones como la bella matriculada., a la que saludaron con una salva de aplausos., y observaciones tales como que era acompañada por su hermano, tomaba asiento junto al profesor o el aumento de la asistencia a clase ponen de manifiesto el carácter excepcional y extraordinario del hecho.

Hasta 1910, las alumnas que quisieran estudiar en el régimen oficial, asistiendo a clase, tenían que solicitar un permiso especial a las autoridades académicas. Para su concesión, el catedrático de la asignatura debía comprometerse a garantizar el orden en el aula, pues se tenía la convicción de que la presencia de una mujer podía alterar el orden de las clases. Además de este requisito, en muchos casos debieron adoptarse medidas complementarias de protección de la mujer, quien era considerada como algo frágil, perteneciente al mundo de lo privado, que no debía ser expuesta al público. Así nos lo relata una alumna de la época: 

  • Se acordó que la alumna no estuviera en los pasillos, sino que entrara en a antesala de los profesores y esperara allí al catedrático para ir al aula y volver con él, terminada la clase. Durante la explicación se sentaría en una silla aparte, cerca del profesor. Este complicado régimen se practicó desde el primer curso de 1892-93 hasta que cayó en desuso en el Doctorado de 1895-96, sin duda porque se advirtió que no era tan temible la supuesta barbarie de los alumnos masculinos. [María Goyri estudió Filosofía y Letras, licenciada con sobresaliente, obtuvo el título de Doctora en 1909]."